Amelia Pelaez

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Cuadro Amelia Pelaez

Graduada de la Academia de Bellas Artes de San Alejandro sus trabajos se exhiben por primera vez en una exposición colectiva en 1923. Al año siguiente tiene su primera exposición personal e ingresa en The Art Student League, Nueva York.


En 1927 viaja a Europa y, establecida en Paris, asiste a los cursos libres de varias escuelas como la Escuela del Louvre y La Escuela Nacional Superior de Bellas Artes. En 1933 expone en la galería Zak, y al año siguiente ilustra la edición Sept Poèmes, de Leon- Pauls Farguet.


Ya en Cuba, expone en 1935 en el Lyceum de la Habana, los resultados de su experiencia europea, y gana premio en la Exposición Nacional de Pintura y Escultura. En 1937 es profesora del Estudio Libre para Pintores y Escultores. En 1938 nuevamente es premiada en el Salón Nacional pero rechaza el premio por considerarlo injusto
En 1941 tiene lugar una exhibición personal en la Norte Gallery, Nueva York.


Su pintura mantiene el apego al ornamento, la recreación postcubista y la presencia del color acentuado con enérgicas líneas negras a la manera del vitral, aunque en ocasiones retorna a períodos de grises sobriedades como en La pianista, 1944.


En 1943 la Institución Hispano-Cubana de Cultura organiza una exposición retrospectiva de su obra en la que se exhiben trabajos a partir 1929. Al año siguiente participa en la exposición Cuban Modern Painters, en el Museo de Arte Moderno, Nueva York.

A partir de 1950 comienza a trabajar la cerámica. Realiza un mural en la Capilla del Hogar Saleciano, actualmente biblioteca del politécnico Pedro María, en Santa Clara.
Nuevamente obtiene premios en los salones nacionales de 1956 y 1959.
En 1956 funda su propio taller de cerámica al que llamó “Cerámicas cubanas”


Realiza murales en varios edificios públicos: hotel Habana Hilton, La Habana; edificio del Tribunal de Cuentas (actual Ministerio del Interior), La Habana; escuela José Miguel Gómez, La Habana; Escuela Normal para Maestros, Santa Clara.


En noviembre de 1968, unos meses después de su fallecimiento, el Museo Nacional de Bellas Artes organizaría una gran exposición retrospectiva.